Pole & Band - Leichtmann: drums, Zeitblom: bass (DE)

Premier NorteamericanaStefan Betke (Pole) es reconocido en todo el orbe por su aproximación digital y minimalista al inmenso género jamaiquino del dub. Su música resulta de la combinación de cierta tendencia nostálgica por las raíces del dub clásico con las ricas posibilidades de la producción digital y su imprevisible proliferación de errores, cuya metódica aplicación, hay que decir, ha revolucionado la paleta de sonidos del tecno minimal. Pole desprendió de este último género su propia y artesanal poética dub, cuyo centro es la computadora portátil y, con ella, un sinfín de minúsculos sonidos propios de la pedacería y la rebaba digital. Con una obra cimentada en la estética minimal —que alcanzó fuerte visibilidad e influencia durante el cambio de siglo—, Pole, sin embargo, sigue evolucionando y explorando otros mundos y ritmos periféricos y urbanos tal como da cuenta su reciente incursión en el hip hop. Con un pie dentro de este género, el sonido que hoy produce Pole resulta substancialmente más orgánico, percusivo y hasta funky, ampliando, además, las dimensiones estéticas de su música mediante la presencia de distintos colaboradores. Pole escapa a las arenas movedizas de su consolidado universo sonoro mediante una incansable exploración a través de la belleza y la conmoción del sonido y el silencio digitales bajo el pulso nada digital de la música urbana de hoy.

Labels
Links

NOCTURNE 5 (FINALE)

Darling Foundry 05/06/2006

North American DebutStefan Betke (Pole) is known worldwide for his minimalist, digitalist re-configuration of Jamaican dub. His music results from the combination of a certain nostalgic tendency for the roots of classic dub, and the rich possibilities of digital production and its inevitable proliferation of errors—whose methodical application (as in the work of Oval, for instance, or Pantytec) has revolutionized the palette of sounds available to minimal techno. Pole wrung from dub his own personal poetics, whose center is the laptop computer, resulting in an endless stream of miniscule sounds generated by the vagaries of digital reproduction. With a work cemented in the minimal aesthetic—which attained enormous visibility and influence at the turn of the century—Pole continues evolving and exploring other worlds and peripheral rhythms, as in his recent incursions into hip-hop. With one foot in that genre, the sound that Pole produces today results in something substantially more organic, percussive, and indeed funky—while amplifying the dimensions of his music by virtue of his various collaborators. Always in motion, and despite the influence of his first recordings, Pole resists being pinned down thanks to his tireless exploration of the possibilities of sound and silence borne by the steady pulse of today's diverse urban musics.
×

Subscribe to mailing list